Dinamitazos causan daños en 3 edificios, uno es patrimonia

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Los edificios Handal, Flores y el de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), además del inmueble patrimonial del Palacio Consistorial, fueron dañados por los dinamitazos que los mineros lanzaron en las últimas horas. Estos inmuebles fueron afectados en especial el pasado jueves, cuando jóvenes intentaron romper el cerco policial e ingresar a la plaza Murillo.
Oficinas del Palacio Consistorial que fueron afectadas.
Foto: Concejo

Ayer por la mañana, luego de más de 10 horas del enfrentamiento entre policías y manifestantes, los transeúntes que pasaban por las calles Socabaya y Ayacucho del centro paceño aún sentían los efectos de los gases lacrimógenos.

“Lastimosamente, después del cabildo (del jueves por la tarde) se registraron enfrentamientos entre los marchistas y los policías. Los disturbios comenzaron en inmediaciones de este edificio (Handal), ya que en el sector se instaló un cordón de resguardo policial”, indicó el presidente de los copropietarios del inmueble, Jorge Portugal.

El dueño aseguró que a causa de los enfrentamientos se rompieron tres vidrios del edificio, uno en el primer piso, otro en el segundo y el último en el 12. “Cuando sucedió ese conflicto, nosotros creímos que la gente podría ingresar y saquear las tiendas, pero más bien no pasó a mayores”, relató Portugal, mientras ayer realizaba el cambio de las ventanas.

Una de las tiendas más afectadas fue la boutique Sandra. La hermana de la propietaria contó que ella se enteró de las protestas y los daños a su tienda cuando se encontraba en su casa.

“Estábamos viendo noticias y de pronto la televisión mostró el vidrio roto y decidimos venir para cuidar la tienda. Teníamos miedo de que la turba de la gente ingrese a saquear”, sostuvo ayer la mujer, mientras limpiaba los residuos de los vidrios en medio de un fuerte olor que dejaron los gases lacrimógenos.

Relató que lograron ingresar a las 3:00 para tapar con maderas las ventanas afectadas. En similar apuro estaban los trabajadores de la Casa de Cambio del grupo inversor Quiñones, Divisa SRL, en el mismo edificio.

“Nosotros estábamos haciendo el arqueo del dinero y de pronto entró el gas terriblemente. Escapó mi compañera y yo me quedé en los alrededores para resguardar el lugar”, dijo uno de los trabajadores de la Casa de Cambio, Nelson Copa.

El joven lamentó que producto de este enfrentamiento, los adultos mayores que reciben cada viernes un boliviano, fueron afectados. “Debido a que hay esta tensión, sólo vinieron 30 personas a recoger su peso, por lo general vienen entre 60 o 70”, dijo.

Pero no sólo este inmueble fue afectado, sino también el edificio Flores, ubicado en la calle Ayacucho. “Se rompieron al menos 50 vidrios de diferentes pisos. También nuestra puerta fue afectada por una dinamita”, lamentó el sereno del edificio, Juan Gutiérrez.

La Facultad de Ingeniería de la Universidad Mayor de San Andrés también fue afectada. “Se rompieron cerca de ocho vidrios gruesos, de ocho milímetros de ancho y de la parte lateral que sale a la Ayacucho”, afirmó el administrador de la Facultad, Juan Sánchez.

Patrimonio

Similares daños se registraron en el Palacio Consistorial, donde se encuentra la Alcaldía de La Paz. Este inmueble tiene además la declaratoria de Patrimonio.

“Hemos verificado hoy (ayer) y hemos encontrado que seis ambientes de diferentes oficinas de concejales y la sala del pleno del Concejo Municipal fueron afectados”, dijo la concejala Kathia Salazar, tras realizar una inspección al edificio.

Aseguró que gran cantidad de vidrios fueron rotos en esas dependencias. Debido a ello, indicó que el personal trabajó en horario continuo,

“Es lamentable que las manifestaciones lleguen a este nivel de afectar los edificios y deseamos que esto no pase con la gente. Deseamos que los enfrentamientos de anoche (el jueves) después del cabildo pudieran pensarse mejor y se eviten estos conflictos”, acotó la concejala.

Pero además el comercio fue afectado. Dos dulceras que venden en la calle Socabaya lograron escapar del enfrentamiento, pero no rescataron varios de sus productos. “Siempre me vendo hasta las 23:00, pero ayer tuve que irme temprano por las protestas”, dijo Juana.

Pidió que cesen los conflictos para trabajar. “Yo gano del día, debo pagar al banco porque me presté para pagar mis operaciones”, clamó la mujer.

Pagina Siete.