Red usaba maicena, bicarbonato y añelina para falsificar fármacos

La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) informó que se presume que la red de falsificación de fármacos usaba maicena, bicarbonato, harina y hasta agua de cañería mezclada con añelina para fabricar los medicamentos. Según la Policía, se sospecha que las farmacias de barrio eran las principales demandantes de estos productos.

“Usan maicena, cemento, harina y bicarbonato. Utilizan además agua de cañería teñida con añelina, azul o rojo, de acuerdo al color de la pastilla original. Ni un gramo es medicina”, sostuvo ayer el director de la FELCC, Jhonny Aguilera. El jefe policial recalcó que los fármacos no tenían componentes activos que utilizan los laboratorios especializados.

De acuerdo con la Policía, la red falsificaba desde fármacos utilizados para calmar el dolor hasta medicamentos especiales para tratar el cáncer. La compra se hacía a pedido y la entrega se realizaba después de 30 o 45 minutos en Desaguadero.

“Tenemos entendido que las farmacias con las que operaba esta red tenían permisos de funcionamiento. Estas personas (los farmacéuticos) iban y compraban (de Desaguadero) porque los precios eran muy económicos”, informó uno de los investigadores de la FELCC.

Aseguró que “aunque el caso está en investigación, lo más seguro es que la red operaba con farmacias de barrio”. Resaltó que el caso aún está en investigación y se identificará “a cada uno de los implicados”.

El sábado pasado, la Policía presentó a 10 personas que formaban parte de una red que falsificaba medicamentos en la localidad de Desaguadero, frontera con Perú. El operativo se desarrolló un día antes.

Ayer, el fiscal departamental, Williams Alave, dijo que siete de los detenidos fueron enviados a los penales de San Pedro y Obrajes. “Hay dos farmacéuticas que están imputadas porque compraron los medicamentos (para venderlos en La Paz)”, sostuvo.

Alave indicó que “ellas sabían que los medicamentos eran falsos”, al precisar que por eso todos los detenidos son imputados por el delito contra la salud pública y la falsificación, entre otros. Entre los acusados están también acopiadores y comercializadores, entre otros.

De acuerdo con la FELCC, el caso se conoció el 16 de febrero, cuando la Policía seguía la pista de las personas que vendían psicotrópicos a las “famosas pildoritas”. Entonces, la Policía identificó algunos depósitos y casas donde se vendían los fármacos adulterados en Desaguadero.

Ante esa situación, los policías intervinieron dos casas precarias hechas de adobe, donde aparentemente almacenaban los fármacos adulterados. Ahí se halló pastillas abortivas, sueros, inyectables, tranquilizantes y fármacos para dormir. “Son medicamentos que se venden bajo prescripción médica”. También se encontró cremas y protectores solares.

“Vimos que los medicamentos estaban tirados en el suelo, sin embargo los vendían. Las ampollas estaban en bolsas negras y también tenían impresas las cajas. Por eso se deduce que en estos lugares se envasaban los fármacos de forma artesanal”, dijo.

Relató que a esas viviendas “sólo se ingresaba jalando una pita. Ahí adentro los compradores hacían el pedido y la entrega ya se hacía entre 30 o 45 minutos”, indicó la Policía.

Alave dijo que esos medicamentos eran adulterados con bicarbonato y harina. Añadió que “el daño económico asciende a 400 mil dólares, pero se sospecha que sea una cifra más grande”.

Según el fiscal, “podría tratarse de una red internacional porque los medicamentos estaban en lugares cercanos a las fronteras. Se encontró en Villazón”.

La FELCC presume que el laboratorio principal de la red se encuentra en Perú. Por ese motivo, la Policía ya realiza las indagaciones pertinentes.

La Fiscalía coordina con el Ministerio de Salud para que verifique la composición química de esos fármacos.

La ministra de Salud, Gabriela Montaño, dijo que es obligación de la Agencia Estatal de Medicamentos y Tecnología en Salud (Agemed) controlar la venta de los fármacos. “No podemos delegar a la población verificar el origen del medicamento”, dijo. Reiteró que un fármaco adulterado puede dañar la salud de la persona.

Salud instruye retirar fármacos adulterados

Instructivo La Agencia Estatal de Medicamentos y Tecnología en Salud (Agemed) instruyó ayer a los Servicio Departamentales de Salud (SEDES) de todo el país realizar actividades de vigilancia y control (inspecciones) para verificar la comercialización y dispensación de medicamentos. Habrá controles de los registros sanitarios, otorgados por el Ministerio de Salud.
Solicitud La Agemed pidió a los SEDES informar sobre los resultados de las inspecciones. Solicitó además datos sobre los productos verificados con o sin registro sanitario.
Disposición Los SEDES de cada departamento deben retirar aquellos medicamentos adulterados que encuentren durante los operativos de control en las farmacias del país .

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