A 3 meses del conflicto hay 24 detenidos; familias piden ayuda

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Luego de transcurrir tres meses de los conflictos postelectorales, 24 personas continúan detenidas en diferentes recintos carcelarios de La Paz. Los familiares aseguran que hay retardación, pues las audiencias son suspendidas constantemente. Aseguran que se quedaron sin recursos y piden ayuda, por ello se realizó ayer una quermés solidaria para recaudar fondos.

“Desde el 11 de noviembre hasta el 13 se detuvo a 30 personas injustamente, 24 continúan en celdas hasta hoy. Hubo excesos en su aprehensión que no fueron registrados porque el médico forense los examinó días después. Son jóvenes, el mayor debe tener unos 24 años; además, hay cuatro menores de edad y dos mujeres”, señaló Eddy Calle, familiar de uno de los detenidos.

Las 24 personas están acusadas por los delitos de robo agravado, portación de armamento de guerra y daños al Estado. Sus allegados aseguran que ninguno fue detenido por la Policía, sino por los vecinos de diferentes zonas, quienes los entregaron a las brigadas que hacían patrullajes.

Calle es parte de una treintena de familiares -madres, esposas y hermanos- que peregrinan a diario entre la Fiscalía, juzgados y penales para liberar a sus allegados. Muchas esposas han gastado todos sus ahorros y se han quedado solas con sus hijos.
La población acudió a la quermés solidaria.

“A mi esposo lo detuvieron los vecinos cerca a la FAB, no la Policía. Él estaba yendo con su hermano a recoger a su enamorada porque ya era de noche y El Alto estaba peligroso. Los han visto en grupo y los vecinos los han interceptado, les dijeron que no eran de la zona y les pidieron sus identificaciones. Como no tenían, revisaron sus cosas, los acusaron de saqueadores y los agarraron para entregarlos a los policías”, cuenta Gladys Tola, esposa de uno de los detenidos.

Tiene 20 años, su pareja 23 y ambos son padres de una pequeña de un año y medio. Gladys no supo del paradero de su esposo hasta días después de su desaparición, cuando fue remitido a San Pedro. Él le contó que fue subido en una camioneta en la que recorrió todo El Alto recogiendo a otros detenidos por vecinos.

“Ya no tengo plata. Él trabajaba como mecánico y era el único que traía ingresos para mantenernos”, lamenta Gladys entre lágrimas.

“Mis tres hijos fueron detenidos. Al de 15 años logré sacarlo con domiciliaria, pero los otros dos aún están en la cárcel. Ya no tengo dinero”, cuenta por su parte Claudia Fraus.

Dos de sus hijos fueron agarrados por los vecinos de Ciudad Satélite el 11 de noviembre, cuando retornaban a casa. Al no ser de la zona, fueron vistos como sospechosos. No tenían identificaciones, pero lograron comunicarse con su hermana para que lleve sus documentos. Cuando ella llegó, según Claudia, los entregaron a los tres a la Policía.

“Cuando vi a mi hija tenía la nariz chueca. Dijo que le pegaron con el casco. Ahora está en el penal de Obrajes”, relata.

Entre las historias de los detenidos hay algo en común. Todos aseguran que fueron sometidos a interrogatorios para que delaten quién los había contratado.

Un caso que sale del patrón es el de un muchacho que fue detenido el 28 de diciembre, en las afueras de la Embajada de México. “El estaba pasando por el lugar y se paró para sacar unas fotos y por eso lo apresaron. Se han realizado cuatro audiencias y hasta ahora no han podido justificar su detención”, señala la madre del joven, Lucila Vargas.
Tiro al facho fue una de las atracciones del evento.

Fricacho antifacho y ají sedicioso

Con el fin de recaudar fondos para las familias de los detenidos, varios activistas y colectivos realizaron ayer una quermés. Fricacho antifacho, fideos con ají sedicioso y tiro al fascista fueron parte del evento.

“Por 50 centavos usted puede arrojarle con el marlo del choclo al facho Camacho. Pruebe su puntería”, convocaba el encargado de este juego.

La particular actividad fue inspirada en el rechazo que sufrió el exlíder cívico Luis Fernando Camacho en su visita a la Alasita de La Paz el pasado 24 de enero. En esa ocasión fue recibido con silbidos y alguien le lanzo un choclo.

“Pero también hay otros platos muy deliciosos. Como nuestro fricacho antifacho y el fideo con ají sedicioso”, ofertaron desde otro de los colectivos.

También se ofertó “chescos solidarios” (refrescos), comida vegetariana y sábalo, entre otros platos. Hubo danza, música autóctona y de otros géneros.

Pagina Siete.