La Haya concluye que las partes están de acuerdo en que el Silala es un curso de agua internacional y que Chile tiene derecho a su uso

La Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya determinó hoy que Bolivia y Chile están de acuerdo en que el Silala es un río de curso internacional por lo que no puede pronunciarse sobre el fondo del asunto y que ambos países tienen derecho a su uso en el marco del derecho internacional consuetudinario.

Se trata de otro de revés para Bolivia en el mismo tribunal internacional de justicia que en 2018 dio razón al vecino país sobre la demanda de un acceso soberano al océano Pacífico, entonces dijo que Chile no tiene ninguna obligación de negociar con Bolivia una salida marítima.

«En vista de que las partes están de acuerdo en que el río Silala es un curso de agua internacional y la aplicabilidad del derecho internacional consuetudinario, la Corte constata que la petición A de Chile queda sin efecto y la Corte no necesita tomar una determinación» afirmó la jueza Joan E. Donoghue, quien lee el fallo sobre el estatus y uso de las aguas del Silala.

El caso se remonta al 6 de junio de 2016, entonces Santiago presentó la demanda contra Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia para que ésta declare que el Silala es un curso de agua internacional y que Chile, en su calidad de ribereño, tiene derecho al uso de sus aguas.

La demanda fue realizada después de que el 23 de marzo de 2016 el entonces presidente Evo Morales anunció que llevará a Chile ante tribunales internacionales por el uso indebido de las aguas que estaría realizando.

Entonces la postura del país respecto a este recurso hídrico era que se trataba de manantiales que fueron desviados de manera artificial hacia el vecino país y que éste debería pagar una compensación económica. En Potosí se planteó el pago de una “deuda histórica”.

Sin embargo, durante el transcurso del proceso ante el alto tribunal de justicia de la ONU, Bolivia argumentó en su contramemoria que el Silala es un «curso de agua internacional artificialmente mejorado» y que Chile no tiene derecho para el uso total de ese recurso hídrico.

También dijo que las canalizaciones fueron hechas por una empresa anglochilena y mejoraron sustancialmente el caudal de agua del que hasta la fecha continúan beneficiándose empresas chilenas.

Para reforzar su respuesta, Bolivia encargó al Instituto de Hidráulica Danés (HDI) la realización de un estudio científico independiente que estableció que una parte de las aguas fluyen de manera natural hacia Chile y dicho flujo fue mejorado por las canalizaciones realizadas en territorio boliviano.

Durante los alegatos orales ante el tribunal, Santiago intentó desconocer las canalizaciones realizadas, pero terminó aceptando que existen dichas construcciones.

Bolivia planteó a la Corte que puede disponer de los canales artificiales que están en su territorio en el marco de su soberanía e incluso desmantelarlos con el fin de revitalizar los bofedales que se encuentran en territorio boliviano.

Chile cerró la fase de alegatos orales con dos pedidos: Que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) declare que no tiene competencia para definir la soberanía de Bolivia sobre los canales construidos artificialmente o simplemente considere que es irrelevante y que desestime la solicitud de desmantelamiento.

EN DESARROLLO…

Fuente: Brujula Digital

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