Pisiga: Aduaneros confiscan “ilegalmente ”desde ropa hasta vehículos

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Comerciantes y personas que hacen tránsito entre Bolivia y Chile denunciaron que el personal aduanero de Pisiga realiza retenciones irregulares y arbitrarias de autopartes, televisores, ropa y hasta automóviles. En muchos casos estos bienes son incautados sin argumentos claros y sin ningún comprobante del decomiso, lo que dificulta hacer una denuncia formal.

Página Siete solicitó a la Aduana Nacional de Bolivia una entrevista para hablar sobre el tema. Pese a la insistencia, hasta la fecha no hubo respuesta.

“Es un robo. Me dijeron ‘te estamos incautando’ pero en ningún momento me han dado el acta, boleta o algún papel de constancia. No tengo ni un número de trámite para hacer seguimiento. Dicen que las autopartes que me han quitado están prohibidas, pero en Oruro están nacionalizando normal. Si es ilegal deberían darme el comprobante, pero nada”, manifestó uno de los denunciantes que pidió mantener su nombre en reserva.

Propietarios usan tramitadores para garantizar internación.

Página Siete conoció casos similares por retenciones de ropa, herramientas o artefactos como televisores y equipos de DVD. No todos son comerciantes o importadores, algunos casos corresponden a residentes bolivianos en Chile que pasan de un país a otro y que muchas veces se ven atropellados por los funcionarios aduaneros de la frontera.

“No es la Aduana como institución, sino los funcionarios que están en ese punto de control. Hay a quienes les decomisan televisores, herramientas y hasta vehículos de forma irregular. Una vez que les quitan los tienen yendo y viniendo, buscando información y tratando de cumplir con requisitos que no dan una solución”, señaló el coordinador nacional de Residentes Bolivianos en Chile, Ronald Montesinos.

Mensualmente recibe hasta 10 denuncias de los compatriotas radicados en el vecino país, pero no todas llegan a concretarse. Muchas veces solucionan el problema cuando Montesinos se hace presente en la frontera para reclamar por los excesos.

“No siempre puedo ir, para los afectados es difícil estar detrás de los funcionarios. Es importante denunciar, pero la gente no siempre lo hace con la esperanza de recuperar sus cosas”, afirmó.

Los migrantes también sufren abuso de los funcionarios.
Foto: Archivo

Autopartes y ropa

“El funcionario J. C. U. ha detenido mi mercadería hace ya unos 20 días, era ropa en menor cuantía. Tengo las facturas de todo lo que se me ha retenido, lo que no hay es el acta de incautación y como a este funcionario no le da la gana de pasarme una justificación para el decomiso, entonces tampoco tengo cómo arreglar el asunto”, relató Silvia (nombre ficticio).

El despacho aduanero de menor cuantía es el proceso de importación de artículos, productos y mercancía -que no esté prohibida de importación- que tengan un costo igual o menor a 2.000 dólares. Puede acogerse a esta modalidad cualquier persona mayor de edad que esté registrada en la base de datos de la Aduana, como persona natural o jurídica, con o sin NIT.

Silvia tiene un bebé pequeño con el que se ve obligada a trasladarse cada semana a Pisiga para averiguar cómo está su mercadería. “Este último me querían hacer declarar y firmar otro monto de dinero que no correspondía. No quieren hacer pasar mis productos legalmente”, relató.

Don Fausto (nombre convencional) señaló que le pasó algo similar. En su caso se trata de unas autopartes. “Ya estoy semanas con este problema y no me dan solución. El señor J. C. U. no me da respuesta alguna y tampoco me han dado una constancia de la retención. Esto es de conocimiento del responsable de Aduana Pisiga, Jhonny Mena”, afirmó.

A el le retuvieron unos frontales de vehículos que para alguien sin mucho conocimiento es igual que un parachoque.

“Estaba trayendo de Chile dos frontales. Los técnicos revisaron y me dijeron que estaba bien. Una vez dentro de la Aduana ya me dijeron que los estaban incautando. Me sorprendí porque en Oruro y La Paz se está haciendo la nacionalización de estas autopartes de forma normal. Ya es una semana y no tengo una notificación oficial del decomiso”.

A V. M. le pasó lo mismo. Traía cinco frontales, todos fueron retenidos. Al reclamar por qué las piezas pasaban en otros puntos y en el de Pisiga no, recibió una argumentación larga y poco clara. Tampoco recibió algún documento de constancia.

“Lo que esperan es que te aburras y dejes abandonada la mercadería, entonces ellos se la agarran porque no hay ninguna prueba de su existencia”, lamentó.

A otra persona que llegó hasta este punto con el mismo reclamo le pidieron que consiga un Documento Único de Importación (DUI) como prueba de que los otros puntos aduaneros están recibiendo esas piezas. Luego de conseguir el papel legal que comprueba que las autopartes, como las que le retuvieron, fueron nacionalizadas en Oruro y en La Paz, le pidieron que consiga una fotografía del decreto o norma que autoriza la internación.

En un audio que llegó a Página Siete se escucha a uno de los técnicos aduaneros pedir los documentos y argumentar que si hay los DUI puede ser porque los funcionarios se equivocaron y que tendrían que preguntar de quién es el error. Añade que no habría problema si se declaraba parachoques en lugar de frontales.

En varias oportunidades hace referencia al Decreto Supremo 3358 que modifica el reglamento para la importación de vehículos. El documento no hace mención a este tipo de autopartes, pero sí a que los vehículos -para su importación- no deben ser modificados o cortados.

“El frontal es una parte de un vehículo que, se podría decir, está cortado”, dice el técnico.

“Cuando me incautaron no me dijeron por qué, sólo me decían ‘habla con el administrador’. Ni siquiera tengo un número de trámite”, manifestó V. M.

La Confederación Sindical de Trabajadores Gremiales Artesanos de El Alto envió una carta de reclamo a la unidad jurídica de la Aduana Nacional. Advierte de las retenciones irregulares.

Para no chocar con este problema muchas de las personas que traen productos en mínima cuantía optan por la vía ilegal. Deciden saltar el control de Aduana y así la mercancía que podría ser legal acaba convirtiéndose en contrabando.

Coche decomisado “porque era chuto”

Hace dos años, lo que debía ser una vacación familiar se convirtió en una pesadilla, cuando el vehículo en el que viajaba O. L. junto con su esposa e hijos, fue incautado en el puesto aduanero de Pisiga.

El acta de decomiso pone como motivo “se pasó”. “Habíamos salido de Chile dos semanas antes. Pasamos por ese punto fronterizo donde nos dieron un permiso turístico. Por dos semanas recorrimos el territorio boliviano y con ese permiso compramos combustible en varios surtidores, todo está documentado. Pero al ir ya de retorno a Chile nos agarró la Aduana y me salen con que en uno de los documentos de ingreso faltaba una firma y que mi auto era chuto. Ese mismo rato me han quitado y desde entonces no volví a ver mi vehículo”, relató O. L.

Por varios días trató de solucionar el problema presentando toda la documentación que ratificaba que el vehículo era legal. Consiguió incluso un informe de Aduana Chile, el último pago de su patente en el vecino país y los registros de la matrícula de control, pero ningún documento fue tomado en cuenta.

“Eso fue un robo. Aunque me dijeron que era chuto, en el acta sólo dice que el vehículo se pasó. La falta de la firma fue un error del personal de aduanas y por el que me han robado mi vehículo”. No es el único caso, en diciembre de 2018 una familia boliviana que volvía de vacacionar en Chile fue retenida en Pisiga sin un argumento legal.

Arbitrariedad con los residentes bolivianos

Las retenciones ilegales no se producen sólo con los importadores o comerciantes. Los residentes bolivianos en Chile también son víctimas de “arbitrariedades”.

“Mensualmente recibimos al menos 10 denuncias por incautaciones, retenciones y decomisos arbitrarios por parte de algunos funcionarios de la Aduana. No todas se concretan. Por eso solicitamos una reunión con el responsable de Pisiga, Jhonny Mena. Al principio negó que haya estos problemas pero después pudimos hablar de la necesidad de que la ley se cumpla a plenitud y exista un marco de respeto”, dijo el coordinador de los Residentes Bolivianos en Chile, Ronald Montesinos.

Una de sus peticiones fue la de garantizar la importación libre de pago impositivo del “equipaje acompañado” cuyo fin sea el uso personal y siempre y cuando no exceda los 1.000 dólares. “Muchas veces les inventan vacíos legales para quitarles sus objetos que están en la categoría de uso personal (cámaras, computadoras, equipos de sonido) y los problemas son mayores cuando son nuevos. Tampoco les dan comprobante”, explicó.

Añadió que otra de las irregularidades comunes se refería a la retención del menaje doméstico -libre de impuesto- con el que los compatriotas retornan al país. El beneficio está establecido en la Ley 370 que permite, por única vez, a los bolivianos en el exterior que vuelven a Bolivia, ingresar con sus cosas que sumen un máximo de 50.000 dólares.

La norma incluye a las herramientas de trabajo, pero los afectados aseguran que llegado el momento éstas son decomisadas. “Es para quedarse con los objetos”.

Montesinos pidió a la población no permitir la retención de mercancía sin comprobante y hacer la denuncia formal. “Sólo así podremos evitar más abusos”, afirmó.