Velada folclórica despide a Bachelet en puertas de La Moneda

Una velada cultural y folclórica en la Plaza de Armas, a uno de cuyos costados se extiende el pétreo palacio de La Moneda, despedirá el jueves por la noche a la presidente saliente de Chile, Michelle Bachelet, a poco más de 2 días de transferir el mando del país trasandino a sucesor, el empresario y expresidente (2010-14) Sebastián Piñera.

    Al caer la tarde en Santiago, cuadrillas de trabajadores y sonidistas desplegaban un escenario y butacas, alrededor de 200 a lo largo de la explanada que se extiende desde el portón de maciza madera que da acceso principal a La Moneda, en cuyo interior se debía encontrarse Bachelet hacia las 18h30 locales 17h30 bolivianas), confió un funcionario consultado por la ABI en Santiago.

     Mientras el Presidente electo declaraba a la cadena estadounidense de habla hispana, Univisión, que desde el lunes defenderá "con todas mis fuerzas (...) el territorio y soberanía de Chile", cuando hablaba del juicio marítimo interpuesto por Bolivia en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, Bachelet daba retoques al discurso que pronunciará el domingo en la sede del Congreso, en Valparaíso, sede de la transmisión de mando en Chile a unos 200 km al este de Santiago.

    El cambio de inquilino en La Moneda, la segunda acuñadora durante la colonia en la Capitanía española de Santiago, el siglo XVIII, parecía tener sin cuidado a los santiaguinos entregados por completo a sus actividades.

    "A mí me da lo mismo. Yo no fui a votar. Yo no creo en Piñera, pero no me afecta", se despacha Leo, un taxista que vive de llevar y traer viajeros desde y hacia el aeropuerto de Santiago, Arturo Merino.

    Nada dice Leo de la Presidente saliente, pero,  basado en una especulación de esas de clínica del rumor, habla que Piñera es dueño de una fortuna que orilla las "12 lucas grandes", es decir unos 12.000 millones de dólares.

    Ni tanto, pero el nuevo jefe de La Moneda tiene sus buenos pesos.

    En las calles, un tabloide colgado de un puesto de periódicos, publica las fotos de 5 hombres que administrarán la fortuna de Piñera, que el empresario entregó en calidad de fidecomiso ciego como condición para asumir otra vez y hasta 2022 las riendas del país dueño de una costa de más de 4.000 km lineales.

    Dicharrachero, oriundo de la región central vitivinícola de Santa Cruz, a unos 200 km de Santiago,  el taxista cree que el presidente indígena de Bolivia, Evo Morales, no conseguirá su propósito de arrancarle a Chile un pedazo de costa en La Haya.

    Mas está de acuerdo, por el hecho de que "tenemos tanto mar", que "les entreguemos a los hermanos bolivianos" un  "poco de mar, allá en el norte".

    Cerca de la Plaza de Armas, mediatizada por enormes banderas de Chile enclavadas en el medio de la explanada palaciega, los quioscos de periódicos dejan ver la portada del semanario de ácida crítica política, The Clinic.

    La primera plana del impreso, que alude el nombre de la clínica londinense donde a fines de los años "90 del siglo pasado debió recluirse por meses el dictador militar chileno Augusto Pinochet (1973-1989) perseguido por el magistrado español Baltazar Garzón, que le acusaba por las atrocidades del Plan Cóndor, un sistema de tortura y desaparición forzosa formado por las dictaduras en Chile, Paraguay, Argentina y Bolivia, muestra un enorme fotón de Bachelet que luce oronda a horas de dejar la sede los poderes de Chile.

    El titular, "Chao, los dejo con Piñera", se condice con la imagen de la gobernante que viene de postular una reforma a la Constitución del dictador Pinochet, de 1989, y que deja a Piñera el reto más importante de la vida pública de Chile, la gratuidad de la educación superior en el país más caro, en ese renglón, en la región, además del tramo final del juicio marítimo planteado en la Corte Internacional de Justicia por Bolivia.
Cc/                  ABI


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