Silbatina y pedidos de "¡hora!" matizaron discurso de García

    El vicepresidente Álvaro García Linera asistió ayer a la graduación del primer escalón de la categoría 2016 del Servicio Militar en Cochabamba, 2.000 conscriptos formados de civiles escucharon las cinco recomendaciones que la autoridad les dio. El extenso acto se combinó con los silbidos de los asistentes que pedían se termine el evento.

El segundo hombre del Estado dejó el atril para aproximarse a la formación de los soldados y pasearse de extremo a extremo con micrófono en mano, para recomendarles cinco lecciones, leyes, normas que -en su criterio- no debieran olvidar a lo largo de su vida.

DISCURSO

Cuando empezó a desarrollar cada uno de los consejos, los asistentes no evitaron, a través de los silbidos y gritos de ¡hora!, mostrar su impaciencia porque termine el acto. Al menos en cuatro oportunidades se expresaron con los mismos sonidos que interrumpieron el discurso de García Linera.

Manifestó que estas cinco recomendaciones tienen que ver primero, con la defensa de la soberanía; segundo, sentirse orgullosos de su identidad; tercero, contribuir en la construcción de un país poderoso en la siguiente década; cuarto, comprometerse con lo que se proponen y cumplir sus objetivos, y quinto, respetar a las mujeres y a la familia.

“Es una experiencia que marca el destino y la vida de cada joven que pasa por el Servicio Militar  obligatorio. No solo el aprendizaje de las armas que serán necesarias levantar para defender nuestra integridad territorial y las instituciones democráticas del Estado, sino la experiencia de la convivencia”, dijo.

Cuando la autoridad se dirigía a los conscriptos hablándoles de lo que es la soberanía y la defensa de la patria, se escucharon los primeros silbidos. Al pasar a lo que denominó la segunda regla volvieron a escucharse los gritos de ¡hora! y los silbidos.

“Ahorita compañeros, ahorita se van a ir los soldados. Van a ir a compartir con la familia, no se preocupen, no se preocupen ya se van a ir. Aquí han estado un año y ya se van a ir ya salen ahorita. Y ahí les está esperando la mamá y los hermanos. Pero siguen todavía en este cuartel y hasta que no salgan siguen siendo soldados”, reaccionó García Linera ante la silbatina.

Continuó con su alocución, para pedirles que siempre piensen en el poderío de Bolivia desde las actividades que ejecuten “ustedes no van a ser leales si no logramos en los siguientes años el poderío del país en el continente”, sostuvo.

Aludió que Chile le arrebató el mar a los bolivianos. Tenía un desarrollo 14 veces más que Bolivia, pero que esa diferencia se achicó ocho veces, aunque la expectativa es que siga disminuyendo esa brecha. El malestar de los asistentes se volvió a expresar en medio de su discurso.

García Linera pasó a la cuarta recomendación, para decirles que los jóvenes se creen inmortales, pero que esa actitud debe ir acompañada con la perseverancia. La silbatina y el ¡hora! volvieron a escucharse en la trasmisión del canal estatal Bolivia Televisión.

Después de recomendar que deben respetar a las mujeres y a la familia y antes de que concluya su discurso, fue evidente la impaciencia cuando volvieron a escucharse los silbidos. “Sus familiares les están esperando les van  a realizar fiestas”, concluyó al desearles éxito en su futuro. (ANF)

El Diario.

 


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