Productores del agro piden un precio justo para la úrea

La Cámara Agropecuaria de Pequeños Productores del Oriente (CAPPO), la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) y la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos Productores Agropecuarios de las Cuatro Provincias del Norte de Santa Cruz demandaron ayer un precio justo para la úrea y el pleno uso de biotecnología.

“El voto resolutivo conjunto planteado en la conferencia de prensa desarrollada en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra demandó también la masificación del uso de la úrea boliviana a un “precio justo”, que esté relacionado con el precio de exportación, más los impuestos de ley que correspondan, a fin de evitar un trato diferenciado que en la actualidad perjudica a los agricultores del país”, señalaron ayer los productores cruceños.

El presidente de CAPPO, Isidoro Barrientos, detalló que en el mercado brasileño se comercializa la tonelada métrica de úrea entre 280 dólares y 300 dólares, mientras que en el país el costo aproximado es de 350 dólares.

“No es posible que haya un trato diferenciado para los productores bolivianos y si nuestra petición se consolida, nos ayudará a reducir el costo de producción”, sostuvo el representante.

Por su parte, la secretaria ejecutiva de los productores del norte cruceño, Deisy Choque, afirmó que ante la gravedad de la situación que golpea al agro cruceño y la falta de atención a las propuestas realizadas en los últimos años, se declararon en emergencia y esperan una respuesta “urgente” del Ejecutivo.

“Son varios años consecutivos de pérdida, un alarmante estancamiento en la producción y la angustiante situación que enfrenta el sector agrícola frente al impacto de la sequía y las plagas que afectan los cultivos”, señala parte del voto resolutivo que emitieron los tres sectores del agro.

Biotecnología

En el documento también señala que al Gobierno se exige una decisión política inmediata para la “homologación” de eventos biotecnológicos en el cultivo de soya; la aprobación de semillas genéticamente mejoradas para el maíz, el algodón y la caña.

El presidente de Anapo, Marcelo Pantoja, informó que según el relevamiento en campo de las zonas impactadas por la extrema sequía en la campaña agrícola de verano 2018-2019 la superficie afectada y pérdida de soya es de al menos 350 mil hectáreas con una baja de producción de unas 560 mil toneladas de grano, y una pérdida de más de 150 millones de dólares para los agricultores, lo que afectará a toda la cadena productiva.