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Priorizan mayor gasto con desahorro y endeudamiento

El Presupuesto General del Estado 2019 mantiene una mayor expansión del gasto del sector público en un escenario de desahorro y alto endeudamiento. Al respecto, el especialista presupuestario Germán Molina explicó ayer que el ejercicio financial “mantiene la misma característica de los anteriores presupuestos por su elevada dependencia de ingresos provenientes de la exportación del gas natural; minerales, y en menor grado, de algunos productos no tradicionales”.

Ayer una separata publicada por el Ministerio de Economía dijo que el ejercicio fiscal, del siguiente año, “prioriza la inversión productiva y social en beneficio de la población boliviana”. En otro párrafo de la presentación aseguró que, “garantiza la estabilidad macroeconómica del país”.

INGRESOS

De acuerdo con la evaluación de Molina, se estima que los ingresos aumenten porque en la elaboración del PGE 2019 se consideró un precio base del petróleo de $us 50,25/barril, nivel superior en $us 4,75 respecto al utilizado en el PGE 2018 que fue $us 45,50/barril.

Los gastos se mantienen casi similares al monto del 2018, con énfasis en la política expansiva del gasto a pesar de no contar con un espacio fiscal que se disponía anteriormente, además que se financian gastos recurrentes e inflexibles a la baja, programas sociales y transferencias condicionadas y no condicionadas, así como los subvenciones a los hidrocarburos, alimentos y servicios básicos.

El proyecto de PGE 2019 registra el shock externo desfavorable directamente a los ingresos provenientes de los hidrocarburos, minerales y productos no tradicionales, hecho que registra una caída de los ingresos fiscales y origina un déficit fiscal programado, aunque menor al del 2018 pero sigue siendo elevado.

“Para el análisis se utilizó la presentación del oficial del PGE 2019, a cargo del Ministerio de Economía”, aclaró Molina.

GASTO PÚBLICO

El problema central es el financiamiento del gasto público que se recomienda sea con ingresos genuinos, es decir los impuestos y si no cubren recurrir a los inversionistas privados otorgando un clima favorable, otra medida es reducir gastos corrientes como son: pasajes, viáticos, publicidad, remodelaciones, muebles, compra de equipamiento, etc., y en gastos de capital asignar a proyectos de inversión pública eficiente con tasas de retorno asegurados.

Durante los tres períodos presidenciales continuos del Presidente Morales (2006-2019) envió a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) catorce proyectos del Presupuesto General del Estado (PGE) anuales, de los cuales los primeros ocho años (2006-2013) fueron de un superávit fiscal acumulado de 14,5 por ciento respecto al PIB, y los siguientes seis años (2014-2019) un déficit fiscal acumulado de 40,0 por ciento respecto al PIB, es decir en seis años desahorramos todo los acumulado en ocho años y adicionalmente gastamos más acumuladamente un 25,5 por ciento respecto al PIB.

El Diario