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Oposición mete presión para volar candidatura de Morales sin afectar aparato productivo de Bolivia

La oposición conservadora de Bolivia metía presión el jueves, principalmente con cortes de ruta en suburbios de clase media de las principales ciudades del país, para contrarrestar la candidatura del presidente Evo Morales y el vicepresidente Alvaro García Linera, a un año de la verificación de las elecciones nacionales, sin afectar el aparato productivo del país.

Hasta con piquetes de legisladores en supuesta huelga de hambre, con la llegada a La Paz de esmirriadas columnas de activistas que caminaron días para manifestar su adversación a la postulación presidencial de Morales homologada por una resolución del Tribunal garante de la aplicación de la Constitución y con un profusión insospechada de proclamas en las redes sociales, la oposición intenta recaudar afectos para enervar una campaña focal que podría durar 6 meses, antes de la tradicional que antecederá a los comicios nacionales de fines de octubre.

Los opositores cortaron calles y avenidas de la exclusiva zona sur de La Paz con neumáticos, maniquíes, poltronas de plástico para niños, cintas de seguridad y emplearon descargas de volquetas para echar tierra a las entradas y salidas en algunos puentes vehiculares de La Paz.

“En términos generales, para la magnitud de la movilización y del paro que tenían anunciado para el día de hoy, una especie de “Día D” -hay que tomar en cuenta que todos los sectores de oposición se han movilizado, desde partidos políticos -en la Asamblea Legislativa han instalado 4 diputados una huelga de hambre-, comités cívicos, plataformas ciudadanas; se han sumado otros sectores, funcionarios de algunas alcaldías y gobernadores -me refiero a la Alcaldía de La Paz; considerando toda esta logística que se ha desplegado para el día de hoy, podemos decir que los resultados no son ni mucho menos lo que sus organizadores estaban buscando”, sostuvo el ministro de la Presidencia, Alfredo Rada.

Voceros oficialistas denunciaron que funcionarios de la Alcaldía de La Paz accionan como activistas contra Morales, según fotografías de aficionados que circulan en redes sociales.

El alcalde de La Paz, Luis Revilla, se ha aliado al expresidente liberal Carlos Mesa (2003-05) que ha planteado su candidatura.

Grupos pequeños de activistas salieron a cortar calles y avenidas en La Paz y actividades de la oposición hacían lo mismo en otras ciudades del país, según reportes de radio.

“Con cintas es el bloqueo”, afirmó la diputada opositora Ximena Costas que pidió hablar con radio Panamericana de La Paz.

En la capital del departamento amazónico de Pando, Cobija, las actividades eran plenamente normales, según Panamericana.

En las otras 8 ciudades capitales bolivianas se registraban puntos de bloqueo y no paro, según el ministro de Trabajo, Héctor Hinojosa.

“Paro no existe en el país; lo que existe es puntos de bloqueo. En este momento todo el aparato productivo del país trabaja normalmente. Ni una sola fábrica, mina, banca y comercio están paralizados en este momento”, reseñó Hinojosa en declaraciones a Radio Panamericana.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, anticipó que la policía ni los organismos de seguridad estatal interferirán las manifestaciones.

Contingentes policiales se habían apostado en puntos neurálgicos de las ciudades de La Paz (oeste), Cochabamba (centro) y Santa Cruz (este), principalmente, para evitar el tráfico de motorizados y así que las actividades productivas se ralenticen.

La Policía había despejado vías de alto tránsito en La Paz y El Alto, segunda y cuarta cuidad respectivamente más pobladas del país.

El comercio, la banca y la administración pública trabajaban, con normalidad, confirmaron medios privados.

Las protestas contra la candidatura de Morales se remitían al cierre de un puente vehicular en la ciudad central de Cochabamba y a unos pasos vehiculares que conectan El Alto, donde un bloque de vecinos patentó su apoyo a la postulación de Morales, con su circunsvecina de La Paz.

“Vamos a decir que El Alto y toda la población boliviana decidirá a través del voto si (Morales)va a continuar o no (como presidente), dijo un dirigente de los vecinos de El Alto, Juan Carlos Machaca.

En la ciudad de Santa Cruz grupos de opositores ganaron, desde medianoche, puntos cruciales de la ciudad más poblada y pujante del país y según despachos de radio, tenían a su merced los primeros 3 de los 9 anillos de circunsvalación de la capital del departamento de nombre homónimo.

Se trata de la carta más brava de la oposición a Morales para evitar que éste se ponga en trance candidato.

Mesa dijo que la homologación que el TSE de la candidatura de Morales, que la matriz Central Obrera Boliviana (COB) hizo suya, equivalía a “un golpe” a la democracia.

Todo esto después que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), convocada por la oposición boliviana, escuchara la explicación del ministro boliviano de Justicia, Héctor Arce, sobre la presunta violación de la Constitución con la candidatura de Morales que ganó las elecciones de 2005 (54%), 2009 (67%) y 2014 (63%).

Arce explicó a la CIDH que la repostulación no viola derecho alguno y que en última instancia son los electores los que brindarán o no su voto de confianza a sus representantes.

“La repostulación (de Morales) de un candidato no viola derecho alguno y representa una mera posibilidad, toda vez que en última instancia serán los electores quienes le brindarán su voto confianza o se lo denegarán”, dijo el Ministro de Justicia en Washington.

El analista Marcelo Silva dijo a misma radio que este cuadro de situación se resolverá en las urnas, el 27 de octubre de 2019, “entre A y B”, es decir el presidente Morales y Mesa (2003-05).

Además de ambos, otros 6 bolivianos buscarán en las urnas ganar las elecciones de fines de 2019.

Además de Mesa, la oposición boliviana la encarnan Revilla, el acaudalado empresario Samuel Doria Medina y el gobernador derechista de Santa Cruz, Rubén Costas.

“Vayamos a una elección, creo que es lo más democrático. Lo que (los opositores) no quieren es ir a las elecciones”, dijo el asambleísta de La Paz, Gustavo Torrico.

“Los 50.000 troms (que inundan las redes sociales con mensajes contra Morales) no votan: vota uno”, ironizó.
Cc/ ABI