No MAS: Voto nulo el 22 O

El experto invita a la gente a reflexionar sobre las elecciones judiciales, que se desarrollarán el 22 de octubre.

Carlos Alarcón abogado constitucionalista

En las próximas elecciones judiciales debería imponerse el voto nulo con la fórmula "No MAS”. El 22 O tendría que resultar un segundo 21 F. Explicó la razón de esta recomendación, legítima en ejercicio de derechos políticos ciudadanos.

Nuevamente el gobierno y el MAS quieren manipular en las urnas al soberano como coro de acompañamiento o florero decorativo, repitiendo la experiencia de la anterior elección judicial con algunos retoques o fachadas irrelevantes en la fase de preselección, como la intervención de los llamados "notables” por el gobierno y designados por el CEUB.

No está solamente en juego una elección judicial espúrea y engañosa, especialmente en su fase de preselección, donde el soberano en las urnas no decide entre verdaderas opciones que le permitan contar con un sistema judicial verdaderamente independiente, confiable y de alta calidad, sino la imposición de los jueces que el MAS y el gobierno quieren para sí mismos y no para bien del país.

Jueces del MAS que inconstitucionalmente impongan la candidatura del actual presidente para el 2019 desconociendo los resultados del referendo del 21 F, continúen y agraven la criminalización política del país, especialmente de las autoridades y líderes de la oposición (muy especialmente de los candidatos que a nivel nacional o subnacional le resten votos al MAS el 2019) y añadan la criminalización encubierta bajo acciones populares de sectores profesionales y sociales que protesten o reclamen contra el gobierno, y que terminen como en Venezuela eternizando en el poder al autócrata, saboteando la democracia y la soberanía popular expresada en las urnas y en las instituciones representativas.

Lo que está en juego el 22 O  es si Bolivia seguirá el camino de las tiranías genocidas de Venezuela y Siria, o por el contrario el soberano le dirá al MAS con su voto nulo no MAS. Un "No MAS” de basta, de cansancio, de bronca, de saturación, de repudio popular mayoritario, que exprese todos los No MAS que después de más de 10 años de gobierno se merecen el MAS y el actual Presidente y Vicepresidente y todo su gobierno.

No MAS:

1. A la destrucción de las instituciones de garantía como la Defensoría del Pueblo, Contraloría, Fiscalía y Órgano  de la Justicia, que se encuentran bajo los  pies del gobierno para atentar sistemáticamente contra los derechos humanos de distintos sectores de la población y que son los principales agentes encubiertos de la concentración y perpetuación tiránica del poder.

2. A la criminalización de la vida política, profesional y social del país.

3. A la destrucción de la agenda social, derrochando la plata de todos los bolivianos para despilfarrarla en obras y empresas faraónicas, nidos de corrupción, en lugar de aplicarla a la creación de sistemas de salud, justicia, educación, seguridad, medio ambiente, con infraestructuras, equipamiento y personal capacitado de primer nivel para las necesidades de la población.

4. A la represalia y persecución contra los médicos, abogados y profesionales en general, por absurdos complejos y resentimientos del pasado, cargando el mayor peso de esta vendetta estatal contra jóvenes profesionales cuya generación nada tuvo que ver con los males o errores de la historia del país.

5. A la falsa e insuficiente libertad de expresión, con medios estatales y paraestatales financiados arbitrariamente con los recursos de todos los bolivianos, para soliviantar el culto a la personalidad del caudillo (que se cree semi Dios) y anular cualitativa y cuantitativamente los canales de opinión de la divergencia y disidencia con el régimen.

6. Al manejo patrimonial del Estado como si fuera el cato o la estancia del Presidente, donde las leyes y los decretos no se someten a una auténtica y profunda discusión democrática, que involucre pluralmente a todos los interesados, y lo propio con el destino y uso de los recursos públicos en cuanto a las necesidades y prioridades de la agenda productiva y social.

7. A la reiterada y sistemática corrupción pública, con contrataciones millonarias y sin licitación pública y al manejo prebendal y clientelar de las empresas del Estado.

8. A la repartija del Estado para los parientes de los gobernantes y al ingreso de funcionarios a puestos claves para los que no tienen la capacidad y mérito suficiente.

9. A la desesperanza de la juventud en un país donde ser profesional, después de largos años de estudio y sacrificio no tiene futuro (esfuerzo personal y de la familia), a diferencia de ser narcotraficante, contrabandista o funcionario corrupto, que son los que están en la cresta de la ola del desarrollo económico y material.  

10. A la impostura y falsedad de enarbolar en el discurso las banderas de las autonomías, el cuidado del medio ambiente y la promoción de los derechos colectivos indígena originario campesinos, cuando en los hechos se impone su sistemática violación.  

11. A la persecución y anulación de las ONGs que velan por los DDHH, democracia, gobernabilidad, medio ambiente y patrimonio histórico y documental del país (caso CEDIB y otros).

12. A convertir a Bolivia en otra Venezuela o Siria, en una tiranía que arremete contra los DDHH, incluido el derecho a la vida.

13. A aislar a Bolivia del conjunto internacional de países que comparten la misma visión de paradigma y valores democráticos de desarrollo institucional, económico y social.

14. A cooptar las organizaciones sociales, sindicales, profesionales e indígenas para desviarlas de su único fin: la defensa intransigente de sus afiliados.

15. Etc, etc, etc.

Así como el Tribunal Supremo Electoral fue enfático en señalar que el voto nulo y blanco no se computa, su presidenta debería ser enfática en señalar que el voto nulo y blanco son derechos políticos de los ciudadanos.

Como estas elecciones no se darán en un contexto de alta motivación, hay que cuidar nuestro voto para evitar el fraude, adoptando los recaudos pertinentes, por todo lo que representa el voto nulo.

Si bien a pesar de que gane el voto nulo, impondrán a sus masistrados, será una clara señal del rumbo que quiere seguir o no seguir el país a partir del 2020 y en relación a éstos operadores encubiertos una clara advertencia de que cuando caiga el régimen estarán sentados en el banquillo de los acusados por todas las violaciones de los DDHH, de la CPE y del Estado de Derecho en las que incurran, además de las nulidades que corresponderá declarar contra sus fallos inicuos.     

Por éstas y otras razones el voto mayoritario del 22 de octubre debería ser el voto nulo, expresado en la papeleta de votación con la fórmula: "No MAS”. El 22 O va camino a ser un segundo 21 F.
Página Siete


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