Necesaria revisión de la política hidráulica nacional

     La crisis del agua que enfrenta la sede de gobierno, y otras seis regiones del país, pone en evidencia la necesidad de repensar en las políticas hidráulicas del Estado y a partir del componente climático que demanda nuevas tecnologías y políticas sociales de uso racional del agua.

La afirmación corresponde al experto en el estudio de glaciares Edson Ramírez, en cuya opinión una nueva política exige otra concepción sobre el uso del recurso en función del crecimiento poblacional, que, aparentemente, no hubiera tomado en cuenta la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (Epsas) ni las autoridades a cargo del servicio.

En este contexto, Ramírez plantea que la reformulación de acciones estructurales debe superar el concepto de los reservorios convencionales que actualmente el sistema nacional tiene como base de su infraestructura central, “la misma ingeniería tiene que repensarse, se debe incorporar el enfoque climático” señaló.

En este contexto, apuntó que los deshieles de los nevados, como una de las principales fuentes de provisión para los reservorios de agua, debe considerarse que éstos no son infinitos y que las aguas pluviales siguen siendo la principal fuente de recolección de agua.

Por otra parte, Ramírez, señaló que de acuerdo con recientes evaluaciones realizadas al nevado Huayna Potosí, se evidenció su acelerado deshiele y que gracias a ese derretimiento se cuenta con las reservas actuales.

NUEVAS GENERACIONES

Sumado a este criterio, el ambientalista Edwin Alvarado, señala que si bien hasta el primer trimestre del 2017 la crisis del agua se habrá disipado relativamente, a partir de septiembre u octubre se volverá a registrar la falta de agua, por efecto de las acciones de descuido y explotación desmedida del recurso hídrico. Por tanto, las medidas preventivas deben ser ejecutadas a partir de esta crisis.

“El 2010 no hubo lluvia hasta febrero del 2011, este hecho ya era un alerta, pero optamos por usar recursos que comprometen el futuro de las nuevas generaciones, como se prevé que ocurrirá en esta circunstancia con el perforado de pozos que atenuará la crisis, pero a costo del futuro de nuestros hijos”, remarcó.

Por otra parte, Alvarado, señaló que un factor vital para delinear las nuevas políticas hidráulicas de Estado, tiene que ver con la elevada contribución de Bolivia en la emisión de dióxido de carbono por efecto de la intensa deforestación, los chaqueos y la industria maderera.

El diario.


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