Locales con cámaras de seguridad

la instalación de cámaras de vigilancia permiten brindar mayor seguridad a los clientes de locales de diversión.

En la ciudad de El Alto los fines de semana, la mayoría de los jóvenes y adultos que logran tener un ingreso económico adecuado, eligen como atracción el consumo de bebidas alcohólicas en locales nocturnos, donde por Ley Municipal 404/17, se exige tener activas sus cámaras de seguridad desde la calle y sobre todo al interior de dichos ambientes.

Razón por la que el Comando Regional de la Policía dirigida por el coronel Julio Cordero, junto con sus unidades operativas y de investigación, acompañados por EL DIARIO, aplicaron los controles correspondientes, para verificar que dichas cámaras respondan a las normas establecidas.

MAYOR SEGURIDAD

Como mínimo los locales debían tener más de tres cámaras de seguridad, dependiendo del espacio del ambiente, con un sistema de almacenamiento de imágenes que debe mantener las mismas por el lapso de un mes, permitiendo que el proceso para que se borren sean paulatino, mientras se logra un nuevo almacenamiento de imágenes.

Este procedimiento de seguridad, que exige la norma, permite que la gente que acuda a estos centros nocturnos, a compartir un momento con sus amistades, tenga la seguridad de no ser víctima de "pildoritas" (quienes colocan somníferos a los vasos, para hacer dormir a sus víctimas) o sean presa de "cogoteros" (los que estrangulan para robar objetos de valor), en la puerta de los locales o ser agredidos por el personal de seguridad de estos centros nocturnos, las personas afectadas pueden denunciar a las instancias policiales como la Felcc y lograr la detención e inicio de proceso penal en contra de estas personas, gracias a la grabación de imágenes.

EDIFICIOS “COMBO”

En la avenida Jorge Carrasco, es “normal”, tanto para transeúntes como para la vecindad de este sector que la actividad económica se mantenga las 24 horas, donde los locales nocturnos, funcionen desde las 20.30 hasta las 03.00 y alrededor de estos edificios, conocidos como Combos, porque en una misma edificación de cuatro a cinco pisos funcionan discotecas, bares, cantinas, pub y hasta lenocinios.

El coronel Cordero, acompañado por sus efectivos policiales de Delta, UTOP, Tránsito, PAC, Radio Patrullas 110 y personal de Policía Comunitaria, Epis y de los comando norte y sur, realizaron el recorrido por los diferentes locales, que se instalan en toda la avenida, desde la calle uno hasta la 12, con la finalidad de verificar que las cámaras de seguridad no sean falsas y que realmente funcionen, y que permita garantizar la seguridad a sus clientes.

CONTROL ESTRICTO

“¿Cuántas cámaras tienes, donde está la cámara de exteriores, donde está tu pantalla de monitoreo?, tu sistema de almacenamiento, cuánto tiempo almacenas la grabación de las imágenes?", fueron las preguntas realizadas personalmente por el Comandante Policial a los administradores o propietarios de dichos locales de expendio de bebidas alcohólicas, quienes desde el momento que ingresaba el control policial, reducían la música, para responder al control que se aplicaba, pese a la reacción reacia de algunos parroquianos que solo buscaban consumir bebidas alcohólicas, antes de cuidar su seguridad.

Locales como Babylon, si bien tenía ocho cámaras tres de ellas estaban sin funcionamiento, supuestamente por remodelación, aspecto que fue observado, "todas tus cámaras tienen que estar en funcionamiento, eso significa que si matan o pildorean en ese sector, no pueden ser grabados, bueno entonces deben ser sancionados, deben suspender funcionamiento”, indicó la autoridad policial, dando a conocer este extremo al encargado de la Intendencia municipal, instancia que no podía realizar decomisos o clausuras por falta de funcionarios de esta instancia municipal.

Un segundo local fue la discoteca “Amnesia", donde si bien su pantalla de monitoreo se apagaba por falla técnica, las ocho de las cámaras instaladas seguían grabando las imágenes registradas.

Cocos, Papillón, Pub "Rey Palas", e incluso los lenocinios ubicados desde la calle nueve a la 11 de la avenida Jorge Carrasco, tenían sus cámaras de seguridad, pantallas de monitoreo y sistemas de grabación, como exige la norma municipal, las que solo guardan las imágenes por un mes.

PARROQUIANOS

El primer viernes del 2018, no fue muy diferente a los otros fines de semana en El Alto, donde la población no solo está acostumbrada a la vida nocturna de la Ceja, sino, sobre todo, a la presencia de los funcionarios policiales.

“La gente, sobre todo los viernes es lo único que busca, se pasean de local en local y a la hora que deben desalojar los locales, porque la Policía está controlando, salen como zombis, en grupos, parejas, buscando transporte para irse a sus casas u otro lugar", explica una de las comerciantes, quien con la venta de golosinas, sabe ella que hasta las 23.00 la venta de sus productos, tiene clientela consciente y que luego de esa hora, debe lidiar con borrachos, que pueden negarse a pagar lo que consumen, razón por la que ella elige solo vender hasta las 23.30.

COTIDIANA OBLIGACIÓN

Mientras el coronel Cordero reconoce que un mínimo de descuido o un fin de semana que no patrullen los efectivos policiales en la Ceja, esa oportunidad no solo sería aprovechada por delincuentes, sino permitiría que la gente siga bebiendo sin control, arriesgando su salud y su vida. Razón por que el Comando Regional de la Policía en la urbe mantiene los patrullajes nocturnos como una tarea cotidiana, a pesar de que el pasado viernes festejaron su 29 aniversario y antes de celebrar, definieron seguir trabajando.


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