Libre comercialización de especies silvestres

    De acuerdo a los rescatistas voluntarios de animales silvestres Fobomade, desde hace 25 años en que se aplica la Ley 133 de Medio Ambiente a la fecha no existe ningún trasgresor a la norma que haya sido sentenciado y cumpla detención en algún centro de reclusión.

La comercialización de animales silvestres de acuerdo al Foro Boliviano sobre Medio Ambiente y Desarrollo (Fobomade), es una problemática que no solo daña el medioambiente, sino genera una serie de maltratos en contra de algunas especies, tanto del trópico, como del altiplano.

"En Oruro había antes, una alta comercialización y tenencia de animales silvestres como tortugas acuáticas del Beni, loros, parabas, ardillas, monos (araña, capuchinos), pero también los animales del altiplano, como quirquinchos, fueron extraídos de su hábitat, para tenerlos de supuestas mascotas, ocasionándoles un daño", afirmó Noelia Guzmán a un medio local.

Para Guzmán, si bien las instancias de control como Pofoma y otras instancias del Gobierno han buscado evitar la comercialización o tendencia de estos animales silvestres, que incluyen un jaguar, vicuña entre otros, a la fecha se desconoce que si las personas involucradas en este proceso fueron detenidas o sentenciadas.

DAÑOS CONTRA ANIMALES

Las personas que buscan lograr algún ingreso económico en la comercialización de animales silvestres, así como quienes pretenden adquirirlos y tratarlos como mascotas, de acuerdo a Guzmán sugiere que deban tomar en cuenta que dichos animales merecen otras atenciones y que regiones como La Paz, Oruro y Potosí, entre otras no son regiones donde deban habitar.

"En el caso de las tortugas acuáticas, por ejemplo, hemos visto que las colocan al interior de un acuario, todo el tiempo están nadando, pero además no tiene donde descansar, las tiene en temperaturas bajas, agua fría y enfrentan enfermedades que no es de su región, condenadas a morir antes de lo que corresponde, si ellas estarían en su hábitat natural y libres", detalló.

ABANDONO

Guzmán, recomendó que los animales silvestre no deben ser nunca elegidos para ser destinados a ser mascotas, porque existen periodos en su vida, como la etapa de selo, que genera cambios en su comportamiento, aspecto que puede afectar a las personas que los tienen y causa el abandono de estos animales.

"Una vez se atendió un caso que botaron un mono aullador dentro de una bolsa y lo botaron al río Choqueyapu en la ciudad de La Paz, los animales que los dejan en el zoológico de Mallasa, o piensan que al soltar al animal, como en el caso de los loros, en el camino de los yungas, piensan que ese animal logra recuperar su hábitat, cuando se convierte en presa fácil de sus depredadores, porque no supo nunca cómo vivir en su hábitat", explicó.

MEDIOAMBIENTE

En tanto Ana Serrano de Apla Bolivia, sobre el tráfico de animales, asegura que el propio medioambiente el más dañado al sacar de su hábitat a los animales que pertenecen a dichas regiones.

"Es una crueldad que se respalda en intereses económicos, que establece que la mayor parte de animales que se trafican está destinado para un grupo de personas muy selectas, reducidas, pero su tenencia de dinero de adquirir esos animales, solo ocasiona mantener una economía ilícita", afirmó.

El diario.


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