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Juan Lanchipa asume el desafío de limitar la detención preventiva

El nuevo fiscal general del Estado, Juan Lanchipa, señaló ayer que la celeridad de los procesos penales y el abuso de la detención preventiva, que se utiliza como un anticipo de la pena, serán dos de las principales tareas a las que se dará prioridad durante su gestión.

“Existen muchos problemas en la investigación y persecución penal de los delitos, la duración prolongada de los procesos penales, el alto índice de detenidos preventivos, la sobrecarga de trabajo, hechos gravísimos que quedan en la impunidad, suspensiones de audiencias y otros de una larga lista de debilidades y problemas”, señaló ayer luego de su posesión en un acto que se realizó en la Vicepresidencia.

Aseguró que la gestión penal estará enmarcada en los límites de la Constitución Política del Estado para brindar las garantías a los procesos a partir de la presunción de inocencia y la eliminación del uso en exceso de la detención preventiva, que dañó la imagen y credibilidad del Ministerio Público, “por las impulsivas y poco reflexivas decisiones de algunos fiscales, lo cual nos obligará a efectuar una cuidadosa evaluación de sus desempeños profesionales”.

Agregó que se priorizará la recuperación de la credibilidad y la confianza de la sociedad en la Fiscalía con una voluntad transformadora y cambio de actitudes y prácticas procesales de parte de los funcionarios que deberán cumplir sus labores con principios, objetividad, transparencia y celeridad, “desterrando la discrecionalidad y la arbitrariedad”.

“La legalidad, oportunidad, responsabilidad y autonomía son los preceptos que deben constituirse en la base del proceso de recuperación de la credibilidad institucional, objetivo que debemos construir y consolidar durante los próximos seis años”, manifestó.

Este modelo de organización propia permitirá planificar sus tareas con perspectiva de una política criminal democrática, respetuosa de los derechos humanos, con perspectiva de género y que considere, en la definición de sus prioridades y lineamientos de actuación, las condiciones de vulnerabilidad “que enfrentan los acusados y las víctimas de los delitos”.

Estado de derecho

Enfatizó en que sus labores deben adscribirse en colaborar a los ciudadanos que acuden al sistema de justicia penal para reclamar la defensa de sus bienes y derechos frente al delito, y en las personas que están procesadas penalmente y que reclaman la resolución de su situación jurídica en un plazo razonable, respetando sus derechos y garantías constitucionales.

“El Ministerio Público puede y debe esclarecer y sancionar eficazmente los hechos delictivos en el marco de la rigurosa observancia de los derechos y garantías de los acusados”, indico.

Además, se priorizará la persecución de la criminalidad “grave y socialmente relevante”, como el abuso sexual a niñas y niños, la trata y tráfico de personas, la violencia de género, con énfasis en su manifestación más grave como es el feminicidio, la corrupción, el crimen organizado y otros delitos, sin desgastar los esfuerzos en hechos criminales “poco relevantes o insustanciales”.

Una protección social para todos los bolivianos

El vicepresidente Álvaro García Linera aseguró que la  gran preocupación de la ciudadanía boliviana es la justicia, por ello le pidió a Lanchipa que inicie un renacimiento de la acción jurídica y de la protección social para devolverle al país la confianza en su justicia, en la Fiscalía, en los juzgados y en el sistema judicial.

“Queremos justicia, que se protejan los derechos, que la justicia sea justa, oportuna, rápida, profesional, objetiva, sólo eso pedimos. Al fiscal (Lanchipa) no le estoy pidiendo que me proteja como Vicepresidente, le estoy pidiendo que proteja a la sociedad, que proteja al ciudadano, que proteja al litigante”, señaló.

El comandante de la Policía, Alfonso Mendoza, informó que en los próximos días se reunirá con la nueva autoridad para mejorar el nivel de enlace interinstitucional en la lucha contra el crimen, puesto que ambas entidades quieren luchar contra la delincuencia.

Morales le pide una justicia para pobres y ricos

“Qué dicen las hermanas y hermanos, que tienen problemas en la justicia boliviana por distintas demandas: ‘La justicia es para quien tiene plata y no es para el pobre’. Eso tenemos que erradicar. Que la justicia sea igual para todas y todos, para la gente que tiene plata, para la gente que no tiene plata, ésa es nuestra meta”, señaló el Jefe de Estado en el acto de posesión.

Destacó la elección de la nueva autoridad, en la que se tomaron en cuenta su trayectoria y méritos luego de un proceso minucioso de selección.

Morales recordó, con ayuda de recortes de periódicos de la época, cómo los gobiernos neoliberales, con el aval de la Embajada de Estados Unidos, designaban a las máximas autoridades del Órgano Judicial.

“Tenemos todavía mucho que hacer en temas de justicia. Tengo mucha confianza en profesionales, expertos en la justicia (…) Convóquense, llámense, debatan (…). Mi gran deseo es que también la justicia boliviana sea un modelo para el mundo”, confesó.

Sostuvo que en la actualidad, los bolivianos “estamos pariendo nuestras normas” con la experiencia de los movimientos sociales y de expertos.

“Donde las hemos hecho ya se tienen resultados, y si faltan, hay que seguir haciéndolas para bien de todos”.
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