Jesús y Carla fueron asesinados por una familia que los invitó a su casa

MOMENTOS EN QUE LOS CUERPOS DE CARLA BELLOT Y JESUS CAÑISAIRE SON INGRESADOS EN LA AMBULANCIA LUEGO DE SER ENCONTRADOS EN EL EMBOVEDADO DEL RIO ORKOJAHUIRA.

Bajo efecto de bebidas alcohólicas y la euforia de la celebración del año nuevo, Carla Bellot y Jesús Cañisaire, aceptaron la invitación a continuar la fiesta en el domicilio de un grupo de hermanos que conocieron esa madrugada el local Plan Baja; aquella decisión terminaría en el asesinato de ambos, perpetrado por tres varones de esa familia en complicidad de la esposa de uno de ellos.

Esa es la primera conclusión a la que arribó la Dirección de Análisis Criminal e Inteligencia (DACI) que ayer, luego de 19 días de intensos operativos, logró dar con los cuerpos, que maniatados, golpeados con fierros de construcción y envueltos en yutes fueron arrojados 150 metros al interior del embovedado del río Orkojahuira.

TRABAJO

Cerca de las 11.30 horas de ayer, luego de un trabajo de georeferenciación que inició con el rastreo informático de los celulares de las víctimas, que incluyeron 15 allanamientos en 30 operativos, efectivos del DACI lograron dar con los cuerpos de Carla y Jesús.

Sus restos, fueron abandonados en una de las cámaras del embovedado del río Orkojahuira en la zona San Simón, aledaña a Villa Fátima, hasta donde se presume fueron trasladados en un vehículo que aún está siendo localizado, detalló el director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), coronel Nelson Mejía.

FAMILIA

El reporte policial identifica como los posibles autores materiales e intelectuales del crimen a los hermanos Eliot, Israel y Micaela León Fernández además del esposo de esta última, Renzo Cáceres, quienes según las pericias también asistieron al local Planta Baja de la calle Figueroa, la madrugada del primero de enero.

Recordemos que de los sujetos involucrados solo Israel León había sido aprehendido y enviado al penal de San Pedro, en tanto los otros se encontraban prófugos hasta ayer en horas de la noche, cuando efectivos del DACI también lograron la captura de Micaela León y Renzo Cáceres, dejando como único fugitivo a Eliot León cuya foto circula por todos los medios de comunicación y redes sociales.

PLANTA BAJA

Si bien la investigación del DACI implica a más de 16 personas que luego del crimen tuvieron algún grado de participación en el encubrimiento del hecho, la cronología de sucesos señala que la madrugada del primero de enero, Carla y Jesús arriban al local Planta Baja cerca de la 03.30 para reunirse con los amigos de infancia, parte de ellos formaban parte del grupo que animaba el evento, cuyo ingreso les costo Bs. 100 por persona.

En similar horario, al local también ingresó la familia León Fernández cada uno con su pareja, además de Alex Pozo y su esposa Carla Mayta, esta última también encarcelada. El DACI estableció que de forma extraña los delincuentes solo pagaron Bs. 35 cada uno. Luego de varias horas de festejo y haber establecido amistad con la pareja, los implicados los llevan hasta el domicilio de Israel León.

ASESINATO

En algún momento, Jesús pierde la conciencia por efecto de las bebidas alcohólicas, que es aprovechado por los hombres de este grupo, Israel, Eliot y Renzo, para efectuar un acto de vejación sexual. Conocemos que Jesús reacciona ante este evento e inmediatamente le propinan un golpe en la cabeza provocándole una hemorragia. Esta situación es presenciada por Micaela y otra señora, que por ahora guardamos en reserva su identidad. Una vez que se suscita este hecho, cometen el crimen valiéndose de fierros de construcción y cinturones", detalló el Director Departamental de la Felcc en La Paz.

Lo que sucedió a continuación, fue el traslado de los cuerpos y la comercialización de los celulares cuyas activaciones en diferentes artefactos implicó a otro grupo de personas.

LOS CELULARES

En el caso del celular de Carla Bellot, aún no se ha logrado establecer cómo fue a parar a manos de Jhonny Siñani que lo vendió a Agustín Cruz, dueño de una tienda en la calle 4 de Villa Dolores, el “Barrio Chino”. Esta venta, comprometió a tres mujeres inocentes, una de ellas traída desde Oruro.

En el caso del celular de Jesús Cañisaire, fue su rastro el que permitió revelar la cruel verdad sobre la desaparición.

Se presume que la tarde de ese primero de enero, en una confusión por la repartición del botín Micaela León involucra a Carla Mayta y a su pareja Alex Pozo, que a su vez hacen parte del delito a Irene Gutiérrez y sus dos hijos, quienes en última instancia tenían en posesión el celular de Jesús.

La activación y el formateo (limpiado de datos) de ambos celulares, involucró a técnicos de tres tiendas de estos artefactos que se ha verificado, comercializaban celulares robados.

Por otra parte, al final de la jornada y conocido el informe forense, el Ministerio Público anunció que los hechos por los que se procesará a los implicados se amplió a los delitos de asesinato y feminicidio.

FINAL

El drama del hallazgo de los cuerpos de Jesús Cañisaire Calatayud y Carla Bellot Rodríguez, conmovió y tuvo en vilo a toda población que en medio de una intensa lluvia, ayer al mediodía era informada con reportes en vivo de radio y televisión, acerca del siniestro hallazgo y el momento en que los cuerpos llegaban a la morgue, mientras la familia de ambos, amigos cercanos y compañeros de trabajo, pedía la máxima pena para los delincuentes que dieron fin a la vida de los novios que para este 2018 habían anunciado su matrimonio para iniciar una vida juntos.


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