Invita a bolivianos a despojarse de la soberbia y delirios de poder

    En conmemoración a la festividad de navidad, la Secretaría General de la Conferencia Episcopal Boliviana invita a mirar el acontecimiento salvador con ojos limpios y a despojarse de la soberbia y los delirios de poder y grandeza.

En la lectura oficial, el secretario general de la CEB, monseñor Aurelio Pesoa, sostuvo que la Fiesta de la Navidad es para la Iglesia Católica, ante todo, la celebración gozosa del misterio de la encarnación del Hijo de Dios entre nosotros, y constituye una oportunidad de renovación esperanzadora de nuestra fe y de sus consecuencias en todos los ámbitos de nuestra existencia: personal, familiar, comunitario y social.

Por ello, la Secretaría General de la Conferencia Episcopal Boliviana un año más, invita a mirar el acontecimiento salvador de Belén. “Allí vemos a un Dios que se ha querido hacer pobre. Siempre que contemplamos ese feliz hecho con ojos limpios, somos invitados a despojarnos de nuestra soberbia y nuestros delirios de poder y grandeza para hacernos pequeños y reconocer que, ante Dios, somos realmente pobres”, dice el comunicado.

Asimismo, el comunicado considera que debemos seguir trabajando por la promoción y la inclusión de los más pobres de la sociedad boliviana, para construir una sociedad justa y de verdadero progreso para todos, especialmente, los trabajadores, los que todavía tienen precarios trabajos informales y las mujeres.

“Dios quiso hacerse niño y estamos invitados a mirar a los niños y a garantizarles, en primer lugar, la vida, una vida digna y feliz para todos ellos, sin violencia en la familia, con salud, educación de calidad y sin que tengan que trabajar a temprana edad”, exhorta el comunicado.

Invita a los bolivianos a celebrar la Navidad, que es más que una costumbre, una tradición o un tiempo de descanso en familia, implica un acto consciente de fe y un compromiso firme y coherente para creer en un Dios que se hizo humano entre los humanos, una ocasión para optar permanentemente por lo pequeños y frágiles de nuestra sociedad, una oportunidad para renovar todas nuestras relaciones a la luz de la vocación de fraternidad y de servicio, que trae consigo este acontecimiento.

Los Obispos de Bolivia hemos reflexionado este año, en nuestra última Asamblea, sobre los problemas de la familia y hemos invitado a construir en cada Iglesia Local y en cada parroquia una pastoral bien constituida, dirigida a ayudar a la familia a caminar unida y a ayudar a los padres en la tarea de la educación de sus hijos.

La iglesia considera que nuestra sociedad necesita renovar el apoyo a la familia, Escuela de Educación en Valores, respetando el derecho de los padres a educar a sus hijos.

“El Papa afirma con claridad en la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia: “Me parece muy importante recordar que la educación integral de los hijos es obligación gravísima, a la vez que «derecho primario de los padres. El Estado ofrece un servicio educativo de manera subsidiaria, acompañando la función indelegable de los padres, que tienen derecho a poder elegir con libertad el tipo de educación —accesible y de calidad— que quieran dar a sus hijos según sus convicciones”.

Para concluir, llamó a respetar la palabra que el pueblo expresó el 21 de febrero pasado, cuando rechazó en referendo la posibilidad de que Evo Morales vuelva a ser candidato en las elecciones de 2019.

“No es cuestión de partido de derecha, de izquierda o de centro. Es cuestión de saber y recordar que el 21 de febrero de este año el pueblo boliviano habló y como tal se debería respetar la palabra de ese pueblo que habló”, manifestó Pesoa.

El Diario.


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