Estado no controla vertientes ni pozos

     La Paz no cuenta con un inventario de los recursos hídricos y vertientes con los que dispone, que suman alrededor de 45 áreas en distintas zonas. Éstas debieran ser integrados a la red de provisión de agua potable para la ciudad.

La ausencia de políticas hídricas se evidencia a partir de la existencia de pozos y uso de estos recursos fuera de todo control. Ello se pone en evidencia sólo después de estallada la crisis del agua, a partir de la segunda semana de noviembre, cuando de manera sorpresiva ex autoridades de la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS) instruyeron un severo racionamiento, sin que antes hubieran adoptado medida preventiva de manera oportuna.

Un recorrido efectuado por EL DIARIO a las zonas afectadas por el racionamiento de agua, identificó de la existencia de estas posibilidades para la recolección de agua en las Villa San Antonio, San Jorge, Pura Pura, Villa Victoria y Pampahasi, barrios a los que actualmente la ciudadanía de las laderas acude para el lavado de ropa ante la falta de la provisión domiciliaria.

Al respecto, la nueva Autoridad de Fiscalización y Control Social de Agua Potable y Saneamiento Básico, Victor Hugo Rico, anunció que el relevamiento de información de las vertientes existentes en la ciudad de La Paz y el uso que tendrán éstas es una de las tareas que con prioridad emprenderá su administración.

Sobre este mismo tema, la concejal paceña Cecilia Chacón observó una total ausencia de políticas en el manejo de los recursos hídricos, señalando que “no tenemos un inventario de las vertientes, ni las perforaciones que hacen las familias o las juntas de barrio”, a extremo de contar con una empresa de servicio de agua potable (EPSA) particular, dentro del área de competencia de EPSAS intervenida que nutre de estos recursos.

En criterio de la concejal Chacón, todos los recursos hídricos existentes bajo jurisdicción del municipio paceño debieran ser integrados a una red, salvando las inversiones realizadas por los comunarios o los particulares, toda vez que frente a una total falta de control no es posible establecer las reclamaciones que pudieran existir.

En este contexto, Chacón puntualizó que todo recurso hídrico que se capta debe estar sujeto a regulación y control de calidad, respecto de su uso para el consumo humano. De no haber esta condición, debiera aportarse con un plan de fortalecimiento desde la Autoridad de Fiscalización y Control Social (AAPS), así como del Servicio Nacional de Apoyo al Saneamiento Básico (SENASBA).

“En esta emergencia, estas fuentes están sirviendo de ayuda a la ciudadanía, pues se conoce que han estado acudiendo a las vertientes para abastecerse de agua. Por todo esto, es necesario hacer un estudio de los caudales disponibles, que además se ven contaminados por la misma perforación de pozos en los alrededores y en domicilios privados que no son accesibles al control de la autoridad”, afirmó la concejal.

DATOS

- La falta de agua y la crisis actual ha puesto de manifiesto la especulación por parte de privados. “Hay gente inescrupulosa que está vendiendo agua sin tratamiento, afectando a la salud de los habitantes”, expresó la concejal Cecilia Chacón.

- La deliberada demora en la transferencia del servicio de agua a la administración municipal está evidenciando sus consecuencias.

- Respecto a la perforación de pozos, para enfrentar la emergencia, el alcalde Luis Revilla expuso que no son tareas que se ejecutan de un día para otro y que estas acciones debieran también estar sujetas a control.

- Al igual que los pozos, el agua de las vertientes también debe ser canalizada a la red de distribución para que sean tratadas, toda vez que no es adecuado hacer su directa distribución domiciliaria.

El Diario.


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