Desde el hogar, se puede evitar violencia de género

 

El adolescente en esa etapa necesita de consejos y orientación sobre cómo enamorar y qué significa el concepto; ahí los padres deben informar y explicar sobre su vivencia en esta materia.

La temática se trató en un taller que realizó el Centro Gregoria Apaza donde padres e hijos recibieron orientación para evitar la violencia de género, informó la coordinadora de Ciudadanía Activa y Prevención de Violencia de la entidad, Beatriz Condori Quispe.

TALLER

La actividad duró casi dos meses, y en el mismo participaron representantes de cinco ciudades, Potosí, Cochabamba, Santa Cruz, Tarija y El Alto.

Condori informó que se realizó una investigación sobre los índices de noviazgo violento y embarazos no deseados en adolescentes, a través de entrevistas y participación en talleres de padres e hijos.

Explicó que trabajaron de manera triangulada, es decir, con adolescentes como agentes de cambio, cuya misión apuntaba a modificar la visión de los padres respecto a la educación sexual, y en el proceso también se conoció la demanda de los adolescentes respecto a sus padres.

En ese marco, se conoció que los adolescentes desean que sus padres hablen de sexualidad, de una relación de pareja, de cómo es el enamorar para que cuenten sus experiencias cuando también estaban en esta etapa de la vida.

Pero también, esas demandas obtenidas por el Centro Gregoria Apaza, se plasmaron en procesos informativos, en temas de análisis, es decir que en cada una de las temáticas de los talleres, género versus sexo; sexualidad, derechos sexuales y reproductivos, se abordó el noviazgo violento.

OPINIONES

Mientras tanto, los adolescentes que participaron del taller, coinciden que esos temas se deben tratar dentro del hogar, y los padres tienen la tarea de hablar sobre ello.

Por ejemplo, Alondra Valdez, sostiene que para evitar la violencia en el noviazgo, primero se debe aceptar y querer a la persona tal como es, y respetarla.

“Muchas veces la mujer piensa que no sirve para nada y tiene que obedecer; y es cuando el chico se aprovecha”, apunta.

Entre tanto, Julio Cesar Huanca afirma que para prevenir la violencia sería bueno informar, y esta tarea tiene que partir desde la familia a través de la comunicación mutua.

Señala que los padres deben informar a los hijos los cambios que experimenta su cuerpo en la adolescencia; o también opinar sobre su vestimenta, que puede ser un problema de mediano plazo.

Ese tipo de dudas parece que a las personas mayores no les interesa, y no lo ven como un problema, y por lo tanto no existe esa confianza entre el hijo y el padre, reflexiona.

FRASES

Mientras tanto, Aidee Donaldson opina que la gente no debería aceptar frases como mi gordita, mi chaparrita, ya que dentro se esconde un insulto, y disimuladamente se normaliza el trato.

Y de esa simple acción, tanto el hombre como la mujer van más allá, cuando las frases aumentan, al punto de hacerse de la idea que la muchacha le pertenece, y similar actitud asumen también las mujeres.

Asimismo, para Ángel Condori el machismo que muestra el padre en el hogar al someter a la madre a las labores de cocina o de otra índole, incide en la percepción del niño, y éste crece con ello y en algunos casos la reacción es peor de la de su progenitor.

"A veces, muchos jóvenes abusan de su pareja”, reflexiona Condori a tiempo de indicar que la violencia incluso puede llegar a tal extremo, hasta matar a su pareja.

EMPIEZA EN EL HOGAR

Por su parte, Jimena Justiniano señala que todo tendría que empezar en el hogar, es decir la orientación y educación sexual, por parte de los padres de familia.

“Cuando tienes una buena comunicación con tus padres, te saben aconsejar a tiempo; esto sí va, esto no va. Vas viendo conductas, en tu noviazgo y enamoramiento, que te pueden hacer bien o mal”, opinó.

Pero para Obrie Paniagua la sociedad influye en los jóvenes para que puedan entablar una relación de pareja a temprana edad; y son las personas que empujan a que los adolescentes tengan una relación sentimental.

“Depende de la familia; si es muy machista te dicen vas a ser maricón; (y dices) tengo que tener corteja, y buscas la manera”, sostiene Paniagua.

Entre tanto, Soledad Velásquez, estudiante de Psicología, dice que para evitar la violencia en el noviazgo se debe empezar desde la casa, a través de la educación que los padres deben brindar a los hijos, y estos lo reflejen en su conducta en el colegio.

“Yo creo que la educación que viene de la casa, los modelos que se tiene de los padres, (influyen) en la conducta de los niños. Si los niños ven violencia entre los padres, ellos tienden a repetir lo mismo; ya que ellos han crecido donde la violencia es algo normal”, agregó.

Por su lado, Tito Cabrera sostiene que frenar la violencia en el noviazgo está al principio, y las alertas vienen de cómo te trata la pareja desde el primer momento: cómo te toca, cómo te besa, cómo te mira y cómo es la comunicación.

Cuando termina la comunicación, empiezan los celos, y esta actitud trae consecuencias, ya que no confías en tu pareja, y por lo tanto revisas todo lo que hace, y hasta invades su espacio, acotó.

Entre tanto, Luis Fernando Ovila Corrales opina que para evitar la violencia es vital la comunicación entre las parejas, y cuando ésta termina, la desconfianza se apodera de ambos y termina en agresiones psicológicas.

Pero Virginia Suyo opina que frenar la violencia siempre depende de cada persona “sí una persona es agredida tiene que poner un alto”, pero también existen personas de su entorno que le aconsejan negativamente, al indicarle que su marido es y que tiene que aguantar, y la mujer se calla.

Mientras tanto Diego Chaves opina que en los colegios se debe orientar a los estudiantes para eliminar el machismo, y empezar con otra mentalidad, y otra generación.

El Diario.


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