Certificación de reservas abre contratos a largo plazo

La certificación de reservas de gas en el mercado de los hidrocarburos genera contratos a largo plazo, lo que contribuye a la economía de un país y sus regiones que puedan planificar su desarrollo, pero sin ese requisito los acuerdos se vuelven a corto plazo y con incertidumbre para la ejecución presupuestaria.

Por ello, los países demandantes exigen condiciones de seguridad en el suministro, según señalaron, los expertos del sector, Mauricio Medinaceli y Boris Gómez Úzqueda.

De acuerdo a informe oficial, la última certificación realizada fue a fines de 2013, en cuyo año se habría repuesto supuestamente lo consumido. En 2009, las reservas alcanzaban a 9,9 TCF, pero cuando se realizó un nuevo ejercicio, la cifra aumentó a 10,45 TCF.

Las autoridades señalaron que el informe de la empresa canadiense Sproule, que se adjudicó el trabajo, podría confirmar la misma cifra. Se aguarda el informe final para mayo.

CERTIFICACIÓN

El ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, en declaraciones a la prensa, cuando se le consultó sobre las exigencias de los países (Brasil y Argentina) de la certificación de reservas bolivianas, la autoridad respondió que este requisito nunca fue condición para que Bolivia firme contratos de compra y venta.

El periodista Humberto Vacaflor insistió que aparentemente Sánchez no quiere entender las declaraciones que en ese sentido realizaron los embajadores de ambos países en repetidas oportunidades.

Al respecto, en una entrevista con EL DIARIO, Medinaceli señaló que en el negocio de los hidrocarburos es una condición la certificación de reservas, si se busca relaciones de largo plazo, de lo contrario, los acuerdos no serán de períodos prolongados.

Explicó que los negocios se hacen de largos períodos debido a que los gobiernos deben planificar la ejecución de recursos, y el destino de sus recursos para las obras, y alguna de ellas no dura un año sino toma tiempo.

A pesar de que el Gobierno señaló que las negociaciones con el Brasil se realizarán para la renovación o ampliación del contrato de venta de gas, el analista petrolero Boris Gómez Úzqueda señaló que efectivamente será necesaria tal certificación, así como en una futura negociación con Argentina antes de 2027. Así declaró en una entrevista concedida a una emisora cruceña.

PRODUCCIÓN

Por otra parte, otra de las falencias del escenario energético boliviano es la producción, que llega a 60 millones de metros cúbicos por día (MMmcd), cuando a esta fecha, la misma debería estar en 85 MMmcd para satisfacer los mercados externos, señaló Gómez.

“Lamentablemente el Gobierno, en los últimos 10 años, no ha logrado abrir nuevos mercados para el gas y tampoco aumentar la producción”, precisó.

INVERSIÓN

El analista cruceño sostuvo que para aumentar la producción se requiere como mínimo inversiones del orden de $us 8.500 millones, según las estimaciones que atribuyó a José Padilla, geólogo y ex autoridad de la Gobernación de Santa Cruz.

Gómez recordó también que el secretario ejecutivo de Arpel (Asociación Regional de Empresas del Sector Petróleo, Gas y Biocombustibles en Latinoamérica y el Caribe), José Félix García en su visita a Bolivia en 2008, advirtió que sí Bolivia pretende tener éxito en la industria del gas natural, necesitaría ejecutar inversiones de $us 30.000 millones en la década siguiente.

Sin embargo, las cifras que presentaron las autoridades alcanzan a un poco más de 13.000 millones de dólares en los últimos diez años. El Ministerio de Hidrocarburos señaló en su portal que la inversión en exploración y explotación la cifra se situó en casi $us 8.000 millones, entre 2006-2016.


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