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Área rural, cifra negra del feminicidio

El registro de feminicidios en área rural de Bolivia forma parte de la cifra negra de este fenómeno, su naturalización por parte de las mujeres como rasgo cultural y la falta de conocimiento sobre sus derechos son factores que las estrategias nacionales no logran superar, el criterio corresponde al director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) de la Policía Boliviana, coronel Marco Antonio Morales,

Los esfuerzos nacionales en la lucha contra la violencia no están dando los resultados esperados en ese sector de la población boliviana, los registros a nivel nacional dan cuenta de 81 feminicidios de enero (2018) a la fecha, la tendencia comportamental nacional muestra preocupante aumento de 9 casos por año.

“Los datos que tenemos sobre el área rural no son preciosos, si bien tenemos unidades de la Felcv es estas áreas no es suficiente. Las estadísticas sobre feminicido en el área rural son la cifra negra de este componente ente en la violencia de género, donde una de las tareas más arduas es lograr que la violencia deje de ser naturalizada por las mismas mujeres comparte de sus rasgos culturales”, apuntó el director policial contra la violencia.

“La falta de conocimiento sobre sus derechos es otro factor que pesa sobre ese fenómeno, a diferencia del área urbana donde las mujeres están alcanzando niveles de empoderamiento y acceso a la información sobre sus derechos que muestran cifras alarmantes”, planteó Morales.

Registros nacionales de la Felcv a nivel nacional revelan que la tendencia en el aumento de feminicidios, en promedio, son nueve casos por año. El año 2015 el país registró 69 casos, el 2016 fueron 74, el 2017 fueron 87, en lo que va de este año suman 81 mujeres muertas dentro de este fenómeno.

“El área rural en el oriente del país, el norte de La Paz y el occidente son un tema pendiente en cuanto a la lucha contra la violencia como tal y el feminicidio de manera puntual por la falta de condiciones de acceso. Las poblaciones más pequeñas, donde aún consideran que el maltrato a la mujer es normal, es un tema que demanda el esfuerzo mancomunado de todas las instituciones”, asintió Morales, tras señalar que los excesos en el consumo de alcohol es el denominador común.

En el área urbana nacional, Santa Cruz y Cochabamba continúan siendo las regiones más violentas. Entre 2015 y 2018, en Bolivia 311 mujeres fueron víctimas de feminicidio.

Paralelamente, el registro oficial sobre hechos de violencia de manera general da cuenta de 31.664 casos en todo el país. De este total, los hechos de abuso sexual denunciados suman 1.246 en todo el país, seguido de violación que alcanza 1.130, de los que la violación a infante, niño, niña adolescente suman 834 hechos.

CADA TRES HORAS UNA MUJER ES ASESINADA

El Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe de la Cepal revela que cada tres horas muere una mujer por hechos de violencia de género y violencia íntima. El feminicidio, entendido como la expresión de la violencia extrema contra las mujeres, cobró la vida de al menos 2.795 mujeres durante la gestión 2017 en la región.

Es estudio de la Cepal con relación a Bolivia y la región señala que este fenómeno tiende a incrementar, en 2017 el registro fue de 10,2 muertes de mujeres, en 2016 el ponderado fue 5.8, uno de los más altos, “en Bolivia y República Dominicana, también se observaron altas tasas para el año 2017, iguales o superiores a 2 casos por cada 100.000 mujeres”, señala el informe.

Este mismo estudio revela que del total de homicidios registrados, entre 2016 – 2017, en siete países de la región el 59 % son feminicidios.

Ante la gravedad y la tendencia al aumento de este fenómeno, 18 países latinoamericanos se vieron en la obligación de modificar sus leyes para sancionar el feminicidio. En el caso de Bolivia la Ley Nº 348 Para Garantizar a la Mujeres una Vida Libre de Violencia establece una las sanciones más altas dentro la norma nacional, 30 años de privación de libertad sin derecho a indulto.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible para los países de Latino América han definido metas e indicadores respecto a la igualdad de género, en ese contexto, la Conferencia Estadística de las Américas, el indicador de feminicidio fue incorporado en el conjunto de registros priorizados por el Grupo de Coordinación Estadística para la Agenda 2030.

Esta priorización reclama a los países a mejorar la gestión Estado en la lucha contra la violencia de género.

> Los desafíos planteados por la Cepal, para reducir los indicadores de violencia y femicidios identificó al menos cuatro aspectos.

> Comprender que todas las formas de violencias que afectan a las mujeres están determinadas, más allá de su condición sexual y de género, por diferencias económicas, etarias, raciales, culturales, de religión, y de otros tipos. Esto permitiría avanzar en políticas públicas para su erradicación que consideren la diversidad de las mujeres y las variadas características en que se expresa la violencia contra ellas.

> Generar acuerdos interinstitucionales que permitan fortalecer el análisis del feminicidio a nivel regional y nacional.

> Trabajar en la sensibilización y el desarrollo de capacidades de los funcionarios públicos, especialmente los operadores de justicia, para mejorar los registros de feminicidio y dar respuestas acordes al enfoque de derechos humanos y una cultura de igualdad.

Generar políticas públicas de reparación dirigidas a hijas e hijos de mujeres víctimas de feminicidio.

El Diario