Algunas casas de cambio cancelaron venta de dólares

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A menos de una semana que se hiciera pública la resolución del Banco Central de Bolivia (BCB), de suspender la venta de dólares en sus ventanillas en la sede de Gobierno, algunas casas de cambio retiraron de su oferta los billetes de la moneda estadounidense, mientras que las entidades del sistema financiero privado mantienen la compra y venta del dólar, pero con más de diez puntos de diferencia en el tipo de cambio respecto de su valor oficial.

En un recorrido por la avenida Camacho de la capital, pudo evidenciarse que la Casa de Cambios Metrópoli, ubicada en la calle Colón, casi avenida Camacho, en pleno centro paceño, no hay dólares para la venta. En el recinto no se dio fecha hasta cuándo habrá “escasez” de la divisa estadounidense. “Eso depende de la oferta y la demanda”, expuso uno de los cajeros, informó ANF.

Sin embargo, en dicha Casa de Cambios no se objetó la posibilidad de sacar una fotografía a una pizarra de cotizaciones, donde se señala que el dólar a la venta está en 6,97 bolivianos, mientras que para la compra está en 6,95 bolivianos; el euro en 8,02 la compra y 8,10 la venta, y así sucesivamente on otras monedas.

Situación similar ocurrió en la Casa de Cambios América, ubicada en la misma avenida, donde se concentra la actividad financiera de la ciudad, pero ayer no había dólares para la venta. En el lugar se dijo que simplemente no se sabe cuándo volverá a comercializarse la moneda de Estados Unidos, constituida en la divisa extranjera más requerida en el país. “No podemos decir qué día habrá dólares”, dijo escuetamente uno de los empleados.

Consultado sobre esta situación, Marco Antonio Gandarillas, del Centro de Documentación Bolivia (Cedib), de Cochabamba, manifestó que “las casas de cambio no es que no tengan divisas, sino que están ocultando las mismas y esperan ver si pasa algo malo”.

El presidente del Banco Central, Pablo Ramos, dijo el pasado domingo que se trataba de una “medida administrativa” y desestimó de manera radical ajustes en la economía y menos una devaluación del tipo de cambio. Gandarillas, de su parte, enfatizó que la reducción en la oferta de la divisas también está explicando la poca confianza que tiene la gente en las autoridades monetarias.

BANCOS

En el Banco Nacional de Bolivia (BNB) hay dólares tanto para la compra como para la venta, sin embargo, entre una y otra operación hay más de diez puntos de diferencia. El dólar para la venta puede transarse en una franja de 6,97 bolivianos, mientras que para la compra está en 6,85 bolivianos, es decir 12 puntos de diferencial, que en lenguaje financiero se señala como margen.

Las librecambistas que operan en la plaza del Obelisco afirmaron contar con dólares para la compra y la venta. Ofrecen a 6,87 bolivianos para la compra y Bs 6,98 para la venta, de modo que varía unos puntos entre una y otra, como ocurre habitualmente en la actividad cambiaria. Sin embargo, dicho lugar no ofrece garantías a los clientes, que en muchas ocasiones se han visto estafados en las operaciones cambiarias, al habérseles entregado billetes falsificados.

Las librecambistas cuentan con permiso de la Alcaldía, pero no es un sector del todo regulado, pues los ciudadanos nacionales y/o extranjeros que son víctimas de engaños no tienen garantías en sus operaciones, que se realizan en la acera del Club de La Paz.

MERCADO PARALELO

El analista económico Daniel Atahuichi afirmó ayer que ante la restricción de la venta de dólares puede darse un fenómeno, pues los ciudadanos como agentes económicos generan expectativas. “Cuando el BCB está generando expectativas en los agentes económicos, en los ciudadanos, lo que está haciendo es fomentar el mercado paralelo (del dólar)”, señaló.

Agregó que cuando se dio la hiperinflación con más del 25.000 %, en los años 60, el bolsín se encargó de regular el mercado de la divisa-dólar y fue positivo, se logró controlar la hiperinflación. “Hoy tenemos el instrumento de las Operaciones de Mercado Abierto (OMA), que fomenta la bolivianización”.

Con la política monetaria de la “bolivianización”, alertó Atahuichi, el Estado desincentiva las transacciones comerciales con la moneda dólar, desincentiva su demanda y aprieta la máquina de la regulación, a través de la contracción de dólares.

Su colega José Gabriel Espinoza señaló que la determinación del Instituto Emisor no contribuyó a mejorar la gestión del BCB, por registrar operaciones marginales en la venta de la divisa, pero que tal medida fue una “metida de pata”, porque genera expectativas en la población, siendo este asunto más importante que el haber cerrado ventanillas.

El Diario

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