Accidentes en Alcantarí develan serias deficiencias del aeropuerto

 

En mayo de 2015 el aeropuerto fue inaugurado, pero recién empezó a operar para la celebración del 25 de mayo pasado; el presidente Evo Morales oficialmente abrió la obra y la población celebró una aspiración de más de dos décadas.

En el mes de septiembre, aparecieron los primeros problemas después que una fuerte lluvia con granizada pusiera en cuestión la calidad de la construcción: la aparición de goteras en la cubierta inundó las salas de espera de pasajeros.

Dos trabajadores subieron al techo para reparar estos problemas, pero un albañil cayó de una altura de 15 metros, aunque logró sobrevivir. Esta semana un ingeniero que también cayó de esa altura no tuvo la misma suerte y falleció.

El trágico accidente mostró que el aeropuerto está desprovisto de ambulancias, como ordena la característica de “aeropuerto internacional”. Uno de estos vehículos fue enviado a Alcantarí desde el municipio de Yamparáez.

La Sociedad de Ingenieros de Chuquisaca realizó una inspección esta semana y detectó una serie de deficiencias arquitectónicas, espaciales, tecnológicas, constructivas y de acondicionamiento, además de falta de procedimientos y equipos para asegurar que correspondan a los “manuales para el inicio del trámite de certificación de aeropuerto internacional”.

Su presidente, Gustavo Pereira, hizo conocer el informe técnico, el que además pone como antecedente que las autoridades obviaron el proyecto del Concurso Arquitectónico y el estudio a diseño final contratado por la exprefectura de Chuquisaca el que -según dijo- contaba con todos los requisitos para la construcción de un aeropuerto internacional.

Sin embargo, el novísimo aeropuerto tampoco cuenta con mangas de abordaje, carro bombero, estación de combustible, sistema de aterrizaje instrumental, parqueo las 24 horas, transporte automático para equipajes, escaleras eléctricas ni puertas automáticas.

La inspección estableció también que no tiene sistemas de ventilación artificial, elementos de extracción y acondicionamiento de aire, suficientes espacios de circulación, espera y de trabajo, aislamiento acústico al interior de la terminal ni abastecimiento de agua permanente.

Pero lo más importante es que no cuenta con un equipo de primeros auxilios para socorrer emergencias de los pasajeros o funcionarios de ese aeropuerto, según dijo la SIB-Chuquisaca.

La inspección detectó también el uso de “calamina simple” en los techos, considerada inadecuada para el tipo de obra; poca pendiente y longitud pronunciada en la cubierta; falta de “protección antigranizo y sin impermeabilizar”. En conclusión recomienda cambiar el techo por uno de otro material.

“Lamentablemente no reúne las condiciones de un aeropuerto internacional”, sumó la crítica la asambleísta departamental de Chuquisaca, Hilda Saavedra, quien recomendó que mientras se subsanen estas falencias o insuficiencias de equipamiento se habilite nuevamente el antiguo aeropuerto Juana Azurduy de Padilla.

Saavedra lamentó que ahora el Ministerio de Obras Públicas pretenda responsabilizar principalmente a la empresa Convisa y no asuma parte en los problemas que ahora presenta el aeropuerto. (ANF)

El Diario.


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